Adivinen qué: un suizo inventó cómo desarmar un avión sin romperlo
Investigadores de Empa crearon una resina epoxi que aguanta el fuego y, con calor y un solvente, se separa en sus partes originales. Aviones y trenes podrían dejar de terminar incinerados.
¿A alguien le sorprende que los paneles del piso de un avión o de un tren terminen en un vertedero o, peor, en un horno? Sí, esos mismos paneles que combinan un panal de aramida parecido al de una caja de huevos con capas de fibra de vidrio o carbono, todo pegado con una resina epoxi que, una vez curada, no hay forma de desarmar sin destruirla. Bienvenidos al costado menos glamoroso de la aviación.
El problema es tan viejo como la industria: la resina epoxi convencional es una señora terca. Se funde, se endurece y se queda así hasta el final de los tiempos. El resultado: cuando un avión o un tren se jubila, sus paneles livianos terminan incinerados o tirados en un relleno sanitario, sin que nadie recupere la fibra ni el panal, que valen una fortuna en el mercado.
¿Y ahora qué inventaron los suizos?
El laboratorio federal suizo Empa, junto con la empresa Elantas y el financiamiento de la agencia suiza de innovación Innosuisse, dio con una resina epoxi nueva. El truco está en un aditivo con fósforo que cumple dos funciones a la vez: le da al material la capacidad de resistir el fuego y, al mismo tiempo, permite que, bajo ciertas condiciones de calor, la resina se ablande y se pueda remodelar. O sea, lo que en el pueblo llamaríamos una masa que no se quema pero que, si la calentás en el horno de tu vieja, se vuelve maleable otra vez.
“Cuando se hace que un material sea ignífugo, siempre se terminan alterando también sus otras propiedades.”Sabyasachi Gaan, investigador de Empa
Según los resultados del propio laboratorio, la resina modificada conserva prácticamente las mismas propiedades mecánicas que la resina tradicional y cumple con los requisitos de seguridad contra incendios del sector aeronáutico y ferroviario. Vamos, que no le bajaron el precio a la calidad.
¿Y la fibra se puede recuperar de verdad?
Acá viene la mejor parte. Al combinar calor con un solvente adecuado, la estructura multicapa se desarma y separa en sus componentes originales: el panal de aramida, las capas de fibra tejida y, eventualmente, también la propia resina. Recuperar esos materiales por separado no es un detalle menor: el panal de aramida y la fibra de carbono tienen un costo elevado en el mercado, así que tirarlos a la basura es, literalmente, tirar plata a la basura.
Falta una pieza del rompecabezas: la resina epoxi que se disuelve en el solvente todavía no se recupera del líquido, aunque el propio Empa ya lo plantea como línea de investigación futura. Si lo logran, el sistema permitiría reciclar prácticamente la totalidad del compuesto. Mientras tanto, seguimos esperando la fibra.
